Importante
HASTA SIEMPRE GOLEADOR

HASTA SIEMPRE GOLEADOR

26 agosto 2016 a las 12:52 pm

En el año del Centenario de la fundación del CASM, en Mundo Ciruja nos embarcamos en la realización de una revista homenaje. En sus páginas repasamos la historia grande del club de La Ciudadela, y como no podía ser de otra manera la figura del gran Juan Carlos Carol no pudo faltar en esta edición, el máximo artillero de la historia del Santo, el goleador histórico de los clásicos tucumanos, el “Burro” que con su patada tumbaba arqueros, arcos, redes y todo lo que se ponía en el camino, nos contó su historia y sus anécdotas más curiosas. Hoy en el día de su partida, recordamos aquella entrevista, y lo recordamos como lo que es, UNA GLORIA SANTA QUE NUNCA OLVIDAREMOS.

Transcripción de la nota realizada por Benjamín Paz y Gabriel Sanzano publicada en la revista del centenario de Mundo Ciruja, en Noviembre de 2009

Con la tranquilidad que lo caracteri- zó a la hora de definir frente a los arqueros, el ex delantero de San Martín, Juan Carlos Carol, atendió a Mundo Ciruja en su casa del Barrio Modelo
y revivió todo su pasado con la camiseta roja y blanca. El máximo goleador de la historia del clásico tucumano habló de todo: su pasión por el “Santo”, su gran DT y sus goles fueron algunos de
los temas que se abordaron en esta imperdible charla.

Con la misma facilidad que se anticipaba a los defensores rivales, el “Burro” tomó la posta de la entrevista y pidió la palabra antes de recibir cualquier pregunta. “El mejor entrenador que tuvo
el club en estos 100 años fue Roberto Santillán. Fue el más exitoso. Con él a la cabeza, San Martín ganó la Copa República en 1.944. Ese torneo era muy importante”, argumentó Juan Carlos, mientras levantaba del suelo a Sol, la mascota de la familia. Con el recuerdo imborrable de esa consagración, Carol cuenta cómo la vivió. “Me puso muy feliz. Ya era hincha, no me perdía un partido”, añadió el goleador, que, además del apodo, heredó la sangre “ciruja” de su papá. “El también jugó en el club. Se consagró campeón en 1.921”.

Los ojos del protagonista se iluminaron cuando los cronistas le preguntaron sobre su debut con la camiseta “albirroja”. “Fue en un clásico ante Atlético, jugado en 1.953. Ese día ganamos 3 a 2 y yo anoté el segundo gol”, apuntó el “Burro”, máximo artillero de la Federación Tucumana de fútbol en 1.955 y 1.956. “A Atlético le gané casi todos los encuentros que jugué. Incluso cuando lo hacíamos en su cancha”, resaltó el ahora presidente de una mutual de jubilados, que perdió la cuenta de la cantidad de goles que le marcó al conjunto de 25 de Mayo y Chile. Lo que Carol no puede borrar de su memoria es un gol que le marcó al mismo rival el 23 de diciembre de 1.960. “Fue de tiro libre, cerca del círculo central. Me tenía mucha confianza y le pegué, por suerte entró”, contó el “Burro”, que al finalizar el encuentro recibió un premio. “Me obsequiaron 10 cajones de vino por haber convertido el primer gol de ese partido”, recordó, entre risas.

Promediando la charla, el entrevistado volvió a tomar la posta y fijó las características que debe poseer el jugador que vista la casaca del club de La Ciudadela. “Debe tener temperamento y tiene que saber que su hinchada es una de las mejores del país. Tiene que jugar con ese sentimiento”, opinó Juan Carlos, que se definió como un jugador habilidoso y veloz. “Le pegaba con las dos piernas”, avisó Carol, mientras se emocionaba al releer una carta que le enviaron dirigentes de Cerro de Uruguay en 1962, año en que tuvo que abandonar esa institución por un problema de salud.

Después de servirle un refresco a los cronistas, Juan Carlos se animó a revivir su época de entrenador, en la cual clasificó por primera vez al “santo” a los famosos torneos nacionales. “Todavía recuerdo el partido en el cual le ganamos a Sportivo Guzmán y clasificamos”, se emociona el “Burro”, que, para despuntar el vicio, hace poco dirigió al equipo Contadores “B”, en la Liga de
Profesionales.

Llegando al final de esta exquisita charla, Carol pide la palabra para hablar de los dos dirigentes que, en su opinión, fueron los mejores que tuvo la institución de Bolívar y Pellegrini: Carlos
Barthaburu y Natalio Mirkin. “Mirkin fue el arquitecto que terminó de construir este gran San Martín. Pero para eso, necesitó de un ingeniero que siente las bases, como lo fue Bartaburu”, resaltó el goleador, mientras observaba una foto de la previa a un clásico en la  cual estaba izando la bandera con Hugo Ginel. “En el colegio nunca lo pude hacer”, bromeó el “Burro”. Así de pícaro, como en los clásicos donde fue estrella y figura.
NOTA CAROL

GRACIAS POR TODO BURRO
HASTA SIEMPRE

 

Dejá tu comentario

Login