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Cocodrilo que duerme…

Cocodrilo que duerme…

27 noviembre 2016 a las 10:09 pm

San Martín lo tenía ganado al partido en Mendoza pero una mala decisión en la última jugada con posesión de la pelota el Santo se dejó empatar y la bronca por lo que significa volver con un punto y no tres, le puso sabor a derrota a una jornada que no lo fue.

El equipo salió a la cancha en Mendoza con una forma y un juego que no lo pudo sostener a lo largo de los 90 minutos. Porque parece que la condición de visitante al equipo de Cagna no significaba nada, mucho menos de ir a jugar con un equipo, que si bien pelea el descenso, en este campeonato está entre los primeros puestos con un muy buen torneo y sigue invicto en su cancha.

De hecho San Martín golpeó primero, porque el equipo no se quedó a esperar al local y fue a ponerlo contra las cuerdas y lo logró. Un tiro de esquina preciso le puso la pelota en la cabeza de Gonzalo Rodríguez que convirtió el primero y le daba la tranquilidad necesaria al equipo para seguir manejando los tiempos del partido.

Así transcurrió todo el primer tiempo, un San Martín activo, dueño del balón y con jugadas para liquidarlo en esta etapa nomás, porque Independiente Rivadavia nada hizo para inquietar a Taborda y el Santo seguía yendo. En el final Lentini tuvo una clara que desperdició y nunca más pudo acercarse al gol.

En el complemento el equipo de La Ciudadela intentó mantener el mismo ritmo y la misma presión ejercida al rival y durante los primeros 25 lo pudo hacer. Fue así que a los 5 minutos San Martín ya ganaba por dos a cero gracias a la conquista de Rodrigo Moreira y la tranquilidad del resultado era una realidad, había que cuidarlo.

Justamente en cuidar ese resultado fue donde el Santo hizo aguas. De a poco fue entregando la pelota al equipo local, que con más ganas que otra cosa comenzó a arrinconar a los de Diego Cagna. El asedio local se hizo explícito y las alarmas del Santo se encendieron con el penal que Merlos cobró y que Taborda atajó, eso dejó en claro el retroceso en el campo de los albirrojos.

Desde ahí San Martín fue un manojo de nervios. Entraron Serrano para asegurar la defensa y Catalán subió un poco más arriba para llegar al fondo a tirarles centro a un nueve que ya no estaba en cancha porque Lentini salió para el ingreso de Acosta, que sigue deambulando por la intrascendencia en el frente de ataque.

En diez minutos Independiente Rivadavia pasó de ser un equipo derrotado a un equipo con serias chances de llevarse un premio, y no por méritos de ellos, sino por errores en el equipo que hasta el minuto final era ganador.

Dicen los que saben de fútbol y de quienes algo aprendimos, que la mejor manera de cuidar un resultado es con la pelota en posesión propia, así nunca el rival podrá acercarse con peligro al arco. Bueno San Martín no pudo hacerlo en ningún momento cuando las papas quemaban. Siempre prefirió el despeje a los vacíos en el fondo rival, que adelantado en el campo, ponían otra vez la pelota cerca de Taborda en un instante.

Los goles de la Lepra mendocina llegaron bien rápido, por desinteligencias del equipo albirrojo. Primero a los 80’ Gonzales se la puso inatajable para Taborda. Pero quedaban diez minutos para tenerla y no dejar crecer al rival y el Santo hizo todo lo contrario. Pelotazos y despejes a nadie y así llegó el empate que dejó con sabor a derrota: Briones evita sacarla al lateral y le deja una pelota servida al mediocampo del equipo local, que tras tirar el centro venció a un Taborda que se quedó y la tuvo que buscar de adentro.

Si se analiza como se dio el partido, sin dudas el punto deja en La Ciudadela sabor a poco, hasta el minuto 93 la victoria estaba abrochada y volver de Mendoza con los tres puntos, la cuarta ubicación en la tabla y un solo gol en contra era un resultado casi perfecto.

Pero no fue así, este empate dejó otra vez en claro que el equipo sigue en formación y que todavía no tiene demasiados recursos para asegurarse una victoria, aún ganando 2-0. Tampoco hay que dramatizar, el punto sirve, y sirve bastante. No hay que olvidarse que con este el Santo suma su 6 partido sin derrota, sigue arriba en la tabla de promedios.

Para que este resultado tenga un valor verdadero, este miércoles habrá que ganar o ganar en La Ciudadela ante Santamarina de Tandil, que si bien está último en el campeonato es un rival de cuidado, y si se comenten otra vez los mismos errores que en Mendoza el Santo no la va a pasar nada bien. De los errores se aprende y si no se lo paga caro, hay tiempo todavía para seguir aprendiendo y seguir creciendo en este Nacional B.

 

              FOTO DIARIO UNO

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